Presentación de Espejismo

Presentación de Espejismo y La Cruz del Granado

Librería Valentina Cáncer

Barbastro, 3 de noviembre de 2011 a las 19,30

En primer lugar, quisiera agradecer a todos ustedes (o si me lo permiten, dado que se trata de un acto intimista, vosotros), vuestra presencia en este acto, imponente para mí, como podéis imaginar, en el que, a modo de antiguas usanzas, realizo la presentación en sociedad de mis primeros dos libros, los cuales expongo a vuestra consideración. Espero que ellos sean de vuestro agrado, y al igual que cualquier padre, con respecto a sus hijos, deseo que sean dignos del lector que los honre con su lectura.

También quiero agradecer a mi amigo Ángel Huguet, sus desvelos y esfuerzos, para que estas novelas, nacidas de la imaginación, tengan la suficiente y conveniente repercusión, no solo ya en Barbastro, sino en toda la provincia de Huesca. En la reciente y magnífica presentación del poemario “Nicotina y Café” de María Isabel Campo, en este mismo lugar, se dijo de Ángel, “que en su trabajo ponía alma y entusiasmo”. Yo añadiría que además, de todos sus actos se deduce un inmenso cariño a su ciudad, Barbastro, pues no solo es el Cronista por antonomasia de la ciudad, relatando el día a día, sino que además, se esfuerza, y de qué manera, en dar a conocer al mundo, todo lo que en esta ciudad florece, contribuyendo a realzar la imagen de la ciudad en Aragón, en España y en el mundo. Por todo ello, gracias Ángel.

Quiero también agradecer a la librería Valentina Cáncer, su magnífica puesta en escena, su precisa organización, y cariñosa dedicación que ha tenido como resultado, esta amena reunión de amigos, que espero, les sea tan grata, como lo está siendo para mí.

Y tras este obligado “introito” de agradecimiento sincero, que quieren que les diga sobre mi persona. Nací hace 62 años en Zaragoza, en el paseo de Echegaray, a orillas del Ebro, junto al puente de Piedra y bautizado en el “Gallo” (Iglesia de la Magdalena) y que por avatares de la vida, aterricé en Barbastro hace treinta y tantos años. Soy por tanto, zaragozano de nacimiento, y barbastrense por adopción. Casado y con tres hijos, soy o fui informático de profesión, reconvertido en aprendiz de escritor por mor de la prejubilación.

En cuanto a las dos novelas que presento hoy aquí, diré que son totalmente diferentes en todo.

Espejismo, discurre en el año 1945, en plena posguerra. En él se narra una utopía, un Espejismo en el que se nos aparece un Oasis ante nuestros asombrados ojos. Es como una burbuja de calma, en una burbuja mayor, España, en la que todo es dolor y tristeza. Todo en ella es utópico. Sus personajes, el propio pueblo, sus deseos. Pero no por ello, dejan de realizar sus utopías. Y quizá por ello, logran sus deseos. Alberuela del Campo, está sin alcalde por fallecimiento de muerte natural. Un día se recibe un oficio procedente del Gobierno Civil de Zaragoza, por el que se nombra alcalde a un vecino, antiguo excombatiente de la División Azul. Este decide no aceptar, y se persona ante el Gobernador Civil dispuesto a dimitir, cosa que no consigue. De regreso al pueblo, y firme en su decisión, decide proponer a sus convecinos, la convocatoria de unas elecciones a Alcalde. Y el pueblo acepta entusiasmado.

El Cristo del Granado, transcurre en el 1123 y narra las peripecias ocurridas en torno a una cruz donde se representa a un Cristo crucificado sobre una cruz realizada con la madera de un granado, y cuya acción, se desarrolla en parte en la ciudad de Barbastro. En este sentido se trata de una novela que se desarrolla a la sombra de algunos hechos y personajes reales, y que da pie a la sucesión de unos hechos, estos ya producto de la imaginación.