La Cruzada de Barbastro y su relación con Normandía

Val_dunesEntre los diferentes hilos que forman la trama de La Cruzada de Barbastro, figura uno dedicado a Normandía, pues uno de los personajes importantes de la novela, Nicolás, es hijo de Ricardo II, y primo de Guillermo II, ambos Duques de Normandía. Guillermo, al igual que Nicolás son hijos bastardos que sufrieron las críticas y contratiempos por culpa de esta condición. Guillermo II, uno de los personajes mas brillantes de su época, tuvo que luchar por su Ducado contra los Barones que se rebelaron, por esa condición de bastardía. La rebelión terminó, de forma contundente, tras la batalla de Val-es-dunes, que significó una terrible derrota para los levantiscos.

 He dedicado, y dedico, muchas horas a investigar a estos personajes del hilo normando, y he encontrado una colaboración excelente en las autoridades e instituciones galas. Me refiero en concreto al Syndicat d’iniciative, Office de Tourisme “Val es Dunes” en Argences, Francia, quienes me han hecho llegar un Cuadernillo donde se detalla perfectamente los prolegómenos y personajes intervinientes, algunos de los cuales tambien son citados en mi novela, ademas del desarrollo de esta importante batalla, cuya victoria significó el inicio real del excelente gobierno de Guillermo II, y su repercusión en el Ducado, hasta su posterior conquista de Inglaterra, de la que fué rey con el nombre de Guillermo I “El Conquistador”.

También debo agradecer, la colaboración de Anne Chatain. A ambos quiero agradecer su inestimable ayuda.

En la Cruzada de Barbastro, intervinieron, normandos, borgoñeses y aquitanos, unos al servicio del Papa, y otros en virtud de alianzas, en lo que fue un ensayo general de las posteriores cruzadas a Tierra Santa.

 

La estructura narrativa

EstructuraA veces, uno quiere contar una historia que, arrancando desde una fecha bastante anterior a la que se desarrolla la acción central, y que además contiene varios hilos o historias, que se entrecruzan, y que finalmente concurren en el momento álgido de la narración.

 Y es entonces cuando se plantea la duda, sobre cómo contar la historia. ¿Se intercalan pasajes de las respectivas historias, para que los personajes se entremezclen, y estén siempre en la memoria del lector?¿Este sistema no hará que las historias queden un poco desvaídas?¿O será mejor, contar cada hilo de un tirón, y una vez terminado, iniciar el siguiente, retrocediendo en el tiempo, ya que los tiempos de las historias son paralelos?¿No se habrá olvidado el lector del primer hilo, cuando termine de leer el tercero?

 Ardua tarea. Yo estoy metido en un lio de estos con mi actual libro. Todavía no sé cómo lo resolveré, aunque algo ya me barrunto.

 En fin, espero que el tiempo me ayude, y me inspire en el último momento.

 

Las pequeñas cosas

CosasUna de las cosas que a mí me parecen muy importante a la hora de escribir, son las pequeñas cosas, detalles, objetos, circunstancias, usos, lenguajes, etc. que se utilizan a lo largo de la escritura, y que a veces no están perfectamente a juego con la temporalidad en la que se mueve el relato. Son pequeñas cosas que se nos pueden pasar por alto a poco que nos descuidemos, y que luego afean grandemente el resultado. No hay que pensar que a lo mejor pasará inadvertido para la mayoría de los lectores: la posibilidad de que un solo lector, pudiera detectar la disonancia, nos debe motivar a evitarlas.

 Por ejemplo, en el siglo XI, no podemos hacer decir a un personaje, que dentro de media hora nos veremos en la torre. En ese tiempo ni existían los relojes, ni esa medida. ¿Como lo hacían?. Pues, he leido que utilizaban a veces como medida, el tiempo que duraba un rezo. Eso, si era necesario, pues en aquellos tiempos, existían muchas tiranías, pero la del reloj todavía no. No existían tampoco los botones. Ni los tenedores ni cuchillos, solo la sufrida y magnífica cuchara. Y los no menos magníficos dedos, para la carne.

 Otra cosa importante. ¿Cuanto costaba desplazarse desde Saraqusta a Osca o Barbastro?. A pie, a caballo, al trote, al galope, etc. Determinar esta duración, tambien es importante, o por lo menos, conviene ser lo más precisos posibles. En mi novela, tengo un desplazamiento de 1.800 kilómetros. Ya de por sí, da horror la distancia. Asi es que ahora, recórrela por caminos, trochas, veredas y montañas, con barro, aire, agua o todo a la vez.

 En fin, hay que poner atención a las pequeñas cosas, que son las que dan verdadera consistencia al trabajo.

 

El proceso creativo

CreatividadEl proceso creativo de un escritor, es realmente curioso. Desconozco cual será el proceso en otros escritores, pues debo de reconocer que no conozco a ninguno.

En mi caso debo de decir que cuando comienzo una novela, lo hagó siempre con una idea global, generalmente no muy definida. Soy de los que les gusta que una vez determinada la dirección a seguir, comenzar directamente a andar. Sin mas. Y aquí es donde viene lo curioso. Dejo ir libremente a la inspiración, y cuando me doy cuenta estoy enfrascado en diálogos y situaciones, que estrictamente hablando, no había imaginado. Y asi, tirando de un hilo inesperado, pero caminando en la dirección prevista, voy avanzando, a veces despacio, a veces raudo como el viento. En ocasiones, y en virtud del camino andado a causa de esa libertad de acción, puedo cambiar el destino final. Pero dejar a la mente ir a su libre albedrío, me produce una satisfacción enorme.

Cuando tengo que documentarme, puedo pasarme dias y aún semanas, tratando de localizar un personaje o situación que se ajuste a lo que yo quiero. A veces se trata de aseverar una cosa, que no es nada mas que una frase. Otras veces tiene mas enjundia, y afecta a la acción general. Pero normalmente, se trata de pequeñas cositas que me interesa puntualizar. Y es que yo soy de los que valoran las pequeñas cosas, porque en ello veo el interés y pulcritud del autor.

Y el final. ¡Ah, el final!. ¡Que satisfacción cuando logras conectar todos los cabos, y ver satisfechos todos tus deseos! No hay cosa que mas satisfación produzca.