Nuevo Año, viejos Proyectos

Claustro SJPeñaPara este año tengo previsto terminar la segunda novela de la trilogía que quiero dedicar a Barbastro, pues tengo ya bastante pensado como desarrollar la trama correspondiente al rey de Aragón, Ramiro I, y que será un tanto diferente de las tramas de normandos, aquitanos y de la Iglesia que dirige el Papa Alejandro II.
En las fechas en las que se desarrolla la acción de la novela, Aragón está en sus momentos iniciales y Ramiro trata de asegurar, como prioridad, los límites de sus dominios, construyendo y mejorando las fortificaciones existentes, a la vez que, de una forma paulatina, va anexionando nuevos territorios a los recibidos de su padre, Sancho III el Grande.
En consecuencia, quiero mostrar esta parte de la historia desde el punto de vista de un monarca que se pasa la vida a caballo y que demuestra una gran lucidez a la hora de tomar sus decisiones.
El tema central de la novela es la toma de Barbastro a los moros por medio de la convocatoria de una Cruzada realizada por Alejandro II, a la que acudieron guerreros normandos, aquitanos, tropas papales al mando de un gonfaliero y tropas del Conde de Urgel, yerno de Ramiro I. Sin embargo en las crónicas de la época apenas se hace mención a la presencia aragonesa en la toma de la ciudad de Barbastro.
Pretendo presentar una teoría que, a mi modo de ver, justificaría esta ausencia, no total, pues en la acción participaba el Conde Ermengol de Urgel,  y que se motivaría por una serie de razones, que son las que quiero explicar a lo largo del desarrollo de la trama aragonesa.
Y curiosamente, por estas fechas también anduvo por aquí el Santo Grial, el que hoy esta depositado en Valencia y que según se dice es el auténtico, o al menos, el que más razones aporta para serlo.
Trabajo tengo, y estoy terminando la fase de información previa. Espero saber salir de este trance satisfactoriamente.
Y tras ella, continuar con el tercero y último de la serie, que ya está también comenzado.