Dia del Libro/San Jorge (Tanto Monta, Monta Tanto)

El domingo 23, Día de San Jorge, verbi gratia, Día del Libro, fue un día en el que concurrieron todos los aspectos necesarios para convertirlo en día memorable y magnífico. Clima, compañeros, ventas, lectores, amigos, familia y mil cosas más se concitaron para hacer del día un gran recuerdo para todos.

Aquí estamos los cuatro autores, al estilo de los Cuatro Mosqueteros,  que hemos publicado con Gráficas Editores de Barbastro, presentando al público nuestros trabajos que, todo hay que decirlo, fueron acogidos extraordinariamente bien por los lectores. Y es que no hay para menos en la oferta presentada: Fantasía, Historia y Thriller combinado con lujuria y erotismo, dan para eso y mucho más.

Día de San Jorge. Día del Libro.

Mañana se celebra en Zaragoza el Día del Libro puesto que es también San Jorge, patrón de Aragón.

Gráficas Editores estará presente en este entrañable acto con parte de su “cuadra” de autores: Leonor Lalanne, Carolina Millán Hernández, Alfonso Carrasquer Sánchez y José Manuel Surroca Laguardia.

Desde las once de la mañana estaremos atendiendo a los lectores que nos visiten a los que daremos toda clase de explicaciones sobre nuestros trabajos.

Esperamos que el día acompañe para que un gran número de interesados y lectores se pasee por el Paseo de la Independencia de Zaragoza.

En proceso nueva novela

A veces las ideas nos surgen de repente con una fuerza a la que no nos podemos resistir. En este caso, se trata de una nueva novela que tratará sobre los templarios, pero sin hacer hincapié en sus aspectos esotéricos ni míticos, sino centrando la acción de la misma, en el momento en el que se dio la orden de detener y desmontar toda la estructura de la orden templaria.

En ella quiero incidir en el efecto y consecuencias que se producen en ese momento preciso de conocer el inminente ataque, y lo que ocurre con todos los documentos y tesoros que tiene el Temple en su poder en forma de monedas, plata, oro y joyas y que pertenecen a “clientes” que los han depositado allí por seguridad (esto siempre le ha preocupado al capital), o bien están cumpliendo funciones de garantía por préstamos recibidos o simplemente son propios del Temple.

En cuanto a la documentación, la cosa podía ser, incluso, más jugosa. Cuando el Temple daba un préstamo, podía recibir como garantía tierras, edificaciones y explotaciones que pasaban a propiedad del Temple en tanto en cuanto no se devolviese el préstamo, momento en el que se retornaban a sus dueños. Algunas de estas garantías, podían generar riqueza con la que se iba pagando el préstamo. Otras, quedaban en posesión del Temple por un espacio de tiempo determinado, lo que aprovechaban para aumentar y poner en explotación lo entregado. En estos casos, el negocio podía ser verdaderamente espléndido.  Imagínense lo que podía hacer Felipe IV de Francia con estos documentos. Nadie podría reclamar nada.

Tengo por seguro que no les pilló por sorpresa el ataque a pesar del sigilo con lo que lo llevó el rey francés, y debieron reaccionar a tiempo, máxime si tenemos en cuenta que la documentación y gran parte del tesoro desapareció y de los que hoy día no tenemos conocimiento.

Me apasiona el tema y es lo que me ha animado a realizar esta novela, cuyo título previsto es Rex Bellator.

Ya veremos.