Uno de cada tres españoles no lee “nunca o casi nunca”

LibrosLamentable. No se me ocurre otra cosa. Algo falla en nuestro sistema educativo. No se trata de imponer, sino de dirigir desde edades tempranas hacia el hábito de la lectura. Solo así se superarán muchos de los problemas que hoy nos acucian gravemente.

 Que yo sepa, la lectura bien dirigida, amplia las expectativas del lector, amen de ampliar su expresión y su vocabulario. Nadie espera que los jóvenes se dediquen a escribir libros sin parar, pero al menos, si se puede esperar que ciertos comportamientos se modificarán para bien, de ellos y de todos en general.

Desde la tranquilidad de nuestro hogar, la lectura nos pone en contacto con otras formas de pensar, y de esta forma ampliar nuestros horizontes intelectuales por la simple constataciòn de la existencia de otras formas de ver y pensar, con las que podemos o no, estar de acuerdo.

Únicamente así, podremos superar los problemas que enfrentan a pueblos y civilizaciones. Eso, y buena voluntad, claro.

 

Las herramientas de un escribano

HerramientasA veces, cuando te juntas con alguien que también se dedica en sus ratos libres a esto de escribir, invariablemente la conversación derivará hacia las herramientas informáticas que cada cual usa para desarrollar el trabajo. Y como suele ser normal, cada cual está contento con las que utiliza, aunque solo sea por no tener que aprender a manejar otro programa informático, ya que en ocasiones, debido a la gran cantidad de posibilidades que ofrece, se complica su aprendizaje y ya no digo, llegar a dominar completamente la herramienta. En mi caso utilizo varias.

 Scrivener es una aplicación pensada para escritores, periodistas, investigadores, etc, es decir, personas que deben recopilar mucha información de todo tipo, que se pueda organizar facilmente para cuando uno la necesite, y no tener que recorrer estructuras interminables de directorios y/o ficheros. Para mí, cumple extraordinariamente bien esa función. Pero no solo es recopilar información y escribir la historia. Se necesita estructurar el tiempo en el que se desarrollan los hechos narrados, sino que ademas, hay que controlar la posición de los protagonistas en un determinado momento, en un determinado lugar. Para ello, yo utilizo  Aeón Timeline2, que me permite controlar todos los personajes y sucesos en la Linea de Tiempo en el que transcurre la narración. Fundamental, para no incurrir en fallos de correlación de tiempo durante la narración. Cuando hay muchos personajes y eventos, se hace imprescindible.

 A mí, que me gusta escribir historias ubicadas en la Edad Media, además de todo lo anterior, necesito una herramienta fundamental. Un convertidor de fechas que me indique qué dia de la semana era, por ejemplo, un 5 de marzo de 1321 y su equivalente en el calendario musulman o judio, sobre todo cuando hay personajes pertenecientes a estas comunidades. Es muy interesante e ilustrativo, mencionar la fecha en cuestión según estos calendarios. Su nombre, DateConvert.

 Y ya para terminar de redondear el trabajo, utilizo también otro que se llama Scapple, y que es como una pizarra o un corcho, donde “pincho” fotos, dibujos o notas que puedo unir con flechas, que te ayuda a ver gráficamente una determinada situación. Es una pizarra electrónica que te permite organizar todo lo que quieras.

 

El derecho a la libre opinión

HerodotoEste derecho, inherente a todo ser humano, está fuertemente constreñido en ciertas sociedades que, al parecer, todavía deben de permanecer mucho tiempo, tal vez centenares de años, en las calderas de maduración. Están todavía muy lejos de aceptar que el ser humano, simplemente por serlo, tiene adheridos una serie de derechos inalienables.

 La sociedades poco desarrolladas, tanto en lo económico y tecnológico y que viven aisladas de las corrientes de pensamiento de los países más desarrollados, viven sometidas a los vaivenes del dictador o imán de turno.

 En estos países la falta de libertades es absolutamente brutal, siendo la más perseguida la de la propia opinión. Solo existe una: la del líder. Los demás deben de manifestar su acuerdo con ella, o guardar un discreto silencio, y en caso de que se les requiera a expresarla, asumirla sin que quede ningún atisbo de deslealtad. En caso contrario, corre gran riesgo de quedarse sin cabeza.

 Y no digamos, si el extremismo religioso, domina todas las áreas de pensamiento y actividad de esos países. Su permanente actitud belicosa y sanguinaria, con derramamiento de sangre, en nombre de un Dios ¡clemente!, asesinando a diestro y siniestro y clamando eterna venganza…..

 Difícil situación la que vive el mundo con este tipo de situaciones, para la que yo solo atisbo una solución: la educación. A ella debemos encomendar nuestro destino como especie.

 

La Cruzada de Barbastro y su relación con Normandía

Val_dunesEntre los diferentes hilos que forman la trama de La Cruzada de Barbastro, figura uno dedicado a Normandía, pues uno de los personajes importantes de la novela, Nicolás, es hijo de Ricardo II, y primo de Guillermo II, ambos Duques de Normandía. Guillermo, al igual que Nicolás son hijos bastardos que sufrieron las críticas y contratiempos por culpa de esta condición. Guillermo II, uno de los personajes mas brillantes de su época, tuvo que luchar por su Ducado contra los Barones que se rebelaron, por esa condición de bastardía. La rebelión terminó, de forma contundente, tras la batalla de Val-es-dunes, que significó una terrible derrota para los levantiscos.

 He dedicado, y dedico, muchas horas a investigar a estos personajes del hilo normando, y he encontrado una colaboración excelente en las autoridades e instituciones galas. Me refiero en concreto al Syndicat d’iniciative, Office de Tourisme “Val es Dunes” en Argences, Francia, quienes me han hecho llegar un Cuadernillo donde se detalla perfectamente los prolegómenos y personajes intervinientes, algunos de los cuales tambien son citados en mi novela, ademas del desarrollo de esta importante batalla, cuya victoria significó el inicio real del excelente gobierno de Guillermo II, y su repercusión en el Ducado, hasta su posterior conquista de Inglaterra, de la que fué rey con el nombre de Guillermo I “El Conquistador”.

También debo agradecer, la colaboración de Anne Chatain. A ambos quiero agradecer su inestimable ayuda.

En la Cruzada de Barbastro, intervinieron, normandos, borgoñeses y aquitanos, unos al servicio del Papa, y otros en virtud de alianzas, en lo que fue un ensayo general de las posteriores cruzadas a Tierra Santa.

 

La estructura narrativa

EstructuraA veces, uno quiere contar una historia que, arrancando desde una fecha bastante anterior a la que se desarrolla la acción central, y que además contiene varios hilos o historias, que se entrecruzan, y que finalmente concurren en el momento álgido de la narración.

 Y es entonces cuando se plantea la duda, sobre cómo contar la historia. ¿Se intercalan pasajes de las respectivas historias, para que los personajes se entremezclen, y estén siempre en la memoria del lector?¿Este sistema no hará que las historias queden un poco desvaídas?¿O será mejor, contar cada hilo de un tirón, y una vez terminado, iniciar el siguiente, retrocediendo en el tiempo, ya que los tiempos de las historias son paralelos?¿No se habrá olvidado el lector del primer hilo, cuando termine de leer el tercero?

 Ardua tarea. Yo estoy metido en un lio de estos con mi actual libro. Todavía no sé cómo lo resolveré, aunque algo ya me barrunto.

 En fin, espero que el tiempo me ayude, y me inspire en el último momento.

 

Las pequeñas cosas

CosasUna de las cosas que a mí me parecen muy importante a la hora de escribir, son las pequeñas cosas, detalles, objetos, circunstancias, usos, lenguajes, etc. que se utilizan a lo largo de la escritura, y que a veces no están perfectamente a juego con la temporalidad en la que se mueve el relato. Son pequeñas cosas que se nos pueden pasar por alto a poco que nos descuidemos, y que luego afean grandemente el resultado. No hay que pensar que a lo mejor pasará inadvertido para la mayoría de los lectores: la posibilidad de que un solo lector, pudiera detectar la disonancia, nos debe motivar a evitarlas.

 Por ejemplo, en el siglo XI, no podemos hacer decir a un personaje, que dentro de media hora nos veremos en la torre. En ese tiempo ni existían los relojes, ni esa medida. ¿Como lo hacían?. Pues, he leido que utilizaban a veces como medida, el tiempo que duraba un rezo. Eso, si era necesario, pues en aquellos tiempos, existían muchas tiranías, pero la del reloj todavía no. No existían tampoco los botones. Ni los tenedores ni cuchillos, solo la sufrida y magnífica cuchara. Y los no menos magníficos dedos, para la carne.

 Otra cosa importante. ¿Cuanto costaba desplazarse desde Saraqusta a Osca o Barbastro?. A pie, a caballo, al trote, al galope, etc. Determinar esta duración, tambien es importante, o por lo menos, conviene ser lo más precisos posibles. En mi novela, tengo un desplazamiento de 1.800 kilómetros. Ya de por sí, da horror la distancia. Asi es que ahora, recórrela por caminos, trochas, veredas y montañas, con barro, aire, agua o todo a la vez.

 En fin, hay que poner atención a las pequeñas cosas, que son las que dan verdadera consistencia al trabajo.

 

El proceso creativo

CreatividadEl proceso creativo de un escritor, es realmente curioso. Desconozco cual será el proceso en otros escritores, pues debo de reconocer que no conozco a ninguno.

En mi caso debo de decir que cuando comienzo una novela, lo hagó siempre con una idea global, generalmente no muy definida. Soy de los que les gusta que una vez determinada la dirección a seguir, comenzar directamente a andar. Sin mas. Y aquí es donde viene lo curioso. Dejo ir libremente a la inspiración, y cuando me doy cuenta estoy enfrascado en diálogos y situaciones, que estrictamente hablando, no había imaginado. Y asi, tirando de un hilo inesperado, pero caminando en la dirección prevista, voy avanzando, a veces despacio, a veces raudo como el viento. En ocasiones, y en virtud del camino andado a causa de esa libertad de acción, puedo cambiar el destino final. Pero dejar a la mente ir a su libre albedrío, me produce una satisfacción enorme.

Cuando tengo que documentarme, puedo pasarme dias y aún semanas, tratando de localizar un personaje o situación que se ajuste a lo que yo quiero. A veces se trata de aseverar una cosa, que no es nada mas que una frase. Otras veces tiene mas enjundia, y afecta a la acción general. Pero normalmente, se trata de pequeñas cositas que me interesa puntualizar. Y es que yo soy de los que valoran las pequeñas cosas, porque en ello veo el interés y pulcritud del autor.

Y el final. ¡Ah, el final!. ¡Que satisfacción cuando logras conectar todos los cabos, y ver satisfechos todos tus deseos! No hay cosa que mas satisfación produzca.

Presentación de Espejismo

Presentación de Espejismo y La Cruz del Granado

Librería Valentina Cáncer

Barbastro, 3 de noviembre de 2011 a las 19,30

En primer lugar, quisiera agradecer a todos ustedes (o si me lo permiten, dado que se trata de un acto intimista, vosotros), vuestra presencia en este acto, imponente para mí, como podéis imaginar, en el que, a modo de antiguas usanzas, realizo la presentación en sociedad de mis primeros dos libros, los cuales expongo a vuestra consideración. Espero que ellos sean de vuestro agrado, y al igual que cualquier padre, con respecto a sus hijos, deseo que sean dignos del lector que los honre con su lectura.

También quiero agradecer a mi amigo Ángel Huguet, sus desvelos y esfuerzos, para que estas novelas, nacidas de la imaginación, tengan la suficiente y conveniente repercusión, no solo ya en Barbastro, sino en toda la provincia de Huesca. En la reciente y magnífica presentación del poemario “Nicotina y Café” de María Isabel Campo, en este mismo lugar, se dijo de Ángel, “que en su trabajo ponía alma y entusiasmo”. Yo añadiría que además, de todos sus actos se deduce un inmenso cariño a su ciudad, Barbastro, pues no solo es el Cronista por antonomasia de la ciudad, relatando el día a día, sino que además, se esfuerza, y de qué manera, en dar a conocer al mundo, todo lo que en esta ciudad florece, contribuyendo a realzar la imagen de la ciudad en Aragón, en España y en el mundo. Por todo ello, gracias Ángel.

Quiero también agradecer a la librería Valentina Cáncer, su magnífica puesta en escena, su precisa organización, y cariñosa dedicación que ha tenido como resultado, esta amena reunión de amigos, que espero, les sea tan grata, como lo está siendo para mí.

Y tras este obligado “introito” de agradecimiento sincero, que quieren que les diga sobre mi persona. Nací hace 62 años en Zaragoza, en el paseo de Echegaray, a orillas del Ebro, junto al puente de Piedra y bautizado en el “Gallo” (Iglesia de la Magdalena) y que por avatares de la vida, aterricé en Barbastro hace treinta y tantos años. Soy por tanto, zaragozano de nacimiento, y barbastrense por adopción. Casado y con tres hijos, soy o fui informático de profesión, reconvertido en aprendiz de escritor por mor de la prejubilación.

En cuanto a las dos novelas que presento hoy aquí, diré que son totalmente diferentes en todo.

Espejismo, discurre en el año 1945, en plena posguerra. En él se narra una utopía, un Espejismo en el que se nos aparece un Oasis ante nuestros asombrados ojos. Es como una burbuja de calma, en una burbuja mayor, España, en la que todo es dolor y tristeza. Todo en ella es utópico. Sus personajes, el propio pueblo, sus deseos. Pero no por ello, dejan de realizar sus utopías. Y quizá por ello, logran sus deseos. Alberuela del Campo, está sin alcalde por fallecimiento de muerte natural. Un día se recibe un oficio procedente del Gobierno Civil de Zaragoza, por el que se nombra alcalde a un vecino, antiguo excombatiente de la División Azul. Este decide no aceptar, y se persona ante el Gobernador Civil dispuesto a dimitir, cosa que no consigue. De regreso al pueblo, y firme en su decisión, decide proponer a sus convecinos, la convocatoria de unas elecciones a Alcalde. Y el pueblo acepta entusiasmado.

El Cristo del Granado, transcurre en el 1123 y narra las peripecias ocurridas en torno a una cruz donde se representa a un Cristo crucificado sobre una cruz realizada con la madera de un granado, y cuya acción, se desarrolla en parte en la ciudad de Barbastro. En este sentido se trata de una novela que se desarrolla a la sombra de algunos hechos y personajes reales, y que da pie a la sucesión de unos hechos, estos ya producto de la imaginación.